domingo, 27 de septiembre de 2026

IX Centenario Urraca I de León, ofrenda floral



 

    Paseo de las Estatuas del parque madrileño del Retiro

    Acto organizado por la Casa de León en Madrid, con presencia de autoridades leonesas 

    24 de septiembre de 2026








Buenas tardes, a ti, reina Urraca I de León,  y a todo este acompañamiento.

Totius  Yspanie regina, imperatrix totius Hispaniae, reina Temeraria, hoy, a 900 años de tu muerte, estamos aquí, en este parque madrileño del Retiro, a los pies de tu señera figura, para rendirte homenaje, haciendo  corte con  la realeza goda, leonesa, castellana, aragonesa y de la España de los Austrias. Desde aquí manifestamos públicamente que las leonesas y leoneses nos sentimos muy orgullosos de que allá por 1109 te convirtieras en la primera mujer que gobernó  un reino en Europa, por derecho propio. Reinaste diecisiete años en aquel Reino de León que fue reino de libertades, en relación con otros reinos hispanos.

Esta estatua que te representa formó parte del conjunto de las 114 que se esculpieron para ornamentar las cornisas del Palacio Real, entre 1743-48. Pero, de aquella atalaya para la que fuisteis concebidas, bajasteis pronto a la calle para salir al encuentro de la vecindad y reinar en sus corazones. En el entorno del Palacio Real se asientan otros reyes del Reino de León: Ordoño II, Ramiro II, Alfonso V, Bermudo III, Fernando I y Sancha I, la única figura femenina de la plaza. Allí está también tu padre, Alfonso VI,  el rey que reconquistó Madrid para los reinos cristianos. Tú llegaste a este paseo de las Estatuas en 1847 y aquí compartías “reinado en femenino” solo con doña Berenguela de Castilla, también reina consorte de León, hasta que en  2022 llegó a este lugar una tercera reina:  Juana I de Castilla.  Y aquí, a tu vera, tienes al que fue nuestro  primer rey leonés, García I. ¡Gran plantel de reyes leoneses en Madrid!

Pero hoy estamos aquí para hablar de ti, reina Urraca. Queremos realizar una ofrenda floral y regalarte un ramillete  de palabras  con una semblanza de tu persona. Fuiste víctima de la misoginia social de la época. Dijeron de ti  que habías gobernado tiránica y mujerilmente (Cronicón Compostelano), desconfiaron  de tu capacidad, censuraron tu moral… Te impusieron tus dos matrimonios. 

Por eso, queremos contribuir con este acto a reivindicar tu dignidad y honrar tu memoria. Fuiste una mujer con poder y empoderada, cuando ni el concepto ni el adjetivo se habían inventado. Y curiosa coincidencia: falleciste de parto,   con 45 años, un 8M. Mujer inteligente, sagaz, valiente, fuerte, enérgica… Lograste gobernar sin tutela masculina…  Y quisiste ser dueña de tu propio cuerpo y dignidad ante las humillaciones y malos tratos infligidos por tu segundo esposo, Alfonso I, el Batallador. Dirigiste ejércitos, tomaste decisiones de Estado, acudiste  in situ a los lugares donde tu autoridad era cuestionada, hiciste una manifestación clara de tu ejercicio del poder y  capacidad diplomática… En definitiva, trataste  de imponer tu criterio con aquel “yo soy el rey”, para que no te confundieran con una reina regente.

Tu estatua también es singular, como lo eres tú: es una y sois dos, pues el escudo en que te apoyas tiene esculpida la figura de tu primer marido, Ramón de Borgoña. Y aquí estás, levantando la vista, con majestuoso orgullo, ante el Batallador, quien, desde la fila opuesta,  no osa mirarte a los ojos.

Y, como no tenemos noticia de que en  el siglo XII te cantaran los juglares, desde el  siglo XXI,  te agasajamos con este  breve cantar de gesta.

 

Cantar de la reina Urraca I de León (a 900 años de su muerte)

 

Reina Urraca, reina Urraca, de León gobernadora,

totius Yspanie regina, primera reina de Europa,

hija fuiste del rey Alfonso (VI),  de él heredaste corona,  

con   dignidad gobernaste, que las crónicas mencionan,

sorteando los problemas derivados de tu boda

con Alfonso el Batallador, un rey que de ti hizo mofa…

¡Ay, Dios qué buena reina si la historia fuera otra!

Entre el clero y la nobleza   menospreciaron tu honra  

enfrentaste desafíos y, en actitud retadora,

resolviste los conflictos y saliste victoriosa.

Llamada la Temeraria, por valentía notoria,

dejaste tras ti en   herencia   unas tierras anchurosas

y un reino fortalecido que tu hijo Alfonso (VII) atesora.

 Y un funesto   ocho de marzo (1126) llegó   la muerte afrentosa

y te arrebató la vida, mas quedó viva memoria…

 ¡Urraca, mujer valiente, y, en tu siglo, gran señora,

en noveno centenario rememoramos tu historia:

tu corazón de leona merece eterna gloria!

 

 © Margarita Álvarez Rodríguez 


Parque del Retiro. Paseo de las Estatuas
Antes y después de la ofrenda

 


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