miércoles, 19 de noviembre de 2014

HOMENAJE A LA MUJER CAMPESINA

                             De luna a luna


A Patro,  Beatriz,  Adoración, Iluminada… y a tantas y tantas mujeres, silenciadas y silenciosas, de los pueblos de la montaña leonesa.





Siempre he admirado de forma profunda la vida de las mujeres de los pueblos de la montaña leonesa, pues creo que nunca ha sido suficientemente valorada. Por ello, cuando recibí el galardón  “Omañesa 2013”, me alegré mucho por mí, pero también porque sentí que no debía dejar pasar la ocasión de ofrecerles esa distinción a las mujeres de la generación de mi madre que vivieron una guerra en su niñez,  una dura posguerra  en la adolescencia, y muchas décadas de olvido. Se suele decir que el trabajo de los labradores de los pueblos de montaña llegaba de sol a sol, pero el de las mujeres empezaba a veces antes de amanecer, en una madrugada que  estaba todavía bajo la vigilancia de la luna,  y terminaba a la hora de dormir, ya bien entrada la noche. Un trabajo "de  luna a luna".

El trabajo  mañanero femenino comenzaba limpiando la cernada  de la  cocina económica o bilbaína y poniendo lumbre, que era la única forma de calentar la casa y de poder comenzar con las labores de  cocina.  Con unas urces, paja, unas rachas… se encendía la candela. Se atizaba quitando las corras para meter las cepas  y tueros o metiendo la leña por la fornigüela.  

Sobre la chapa de hierro se preparaba el almuerzo (desayuno). Cuando se disponía de leche casera, se echaba en una cazuela de barro  y se migaba en ella el pan. Cuando no había  leche había que ingeniárselas para dar la primera postura a la familia. Solían ser patatas cocidas, siempre viudas, sazonadas con grasa o con sebo que se había conservado de la matanza. Como cosa extraordinaria, y pensada para los guajes, un poco de chocolate hecho con agua. Cuando la familia empezaba a almorzar, ya la mujer había dedicado algunas a las labores domésticas.

Pronto la mujer era reclamada por los animales domésticos: sacar a las gallinas del pollero y echarles de comer, recoger los huevos de los ñales, muñir (ordeñar) las vacas sentada en un tajuelo, tirando del teto  de la vaca  con una mano  y sosteniendo en la otra la zapica.  Le leche se echaba en las nateras y se ponía en lugar fresco. Cada día se desnataba quitando la nata que subía a la superficie, la cual  se echaba  en otra olla.  Una vez recogida suficiente cantidad, se mazaba para hacer la manteca (mantequilla) y separar la leche aceda. Más tarde llegaron las zafras que recogían las empresas lecheras.
Romana, natera, cazuela, cazuelo y  odre o mazadera

A lo largo de la mañana continuaban los quehaceres de la mujer. Tenía que recoger  los telares de la  casa y limpiarla, hacer las camas, a veces limpiar también las cuadras de las vacas, la corte de las ovejas…  


Y llegaba la hora de preparar la  comida –el cocido o pote- que  se elaboraba con los productos de temporada que se habían cultivado en las huertas familiares: fréjoles, en verano; berzas, habas y  garbanzos, en invierno, y las patatas, que siempre estaban disponibles. Se añadía la ración, que había que repartir bien entre  toda la familia: tocino, espinazo, llosco o androya, chorizo sabadiego, morcilla… En días especiales las mujeres  hacían cuchiflitos o cuchifritos: frisuelos, pastas, mazapán, flan, manzanas fritas, rosquillas, flores…

Para los gochos también se cocinaba. En grandes calderos de hierro, colgados de las pregancias, se cocían patatas, nabos… que luego se aderezaban con algo de harina.

En el ámbito doméstico había muchos más cometidos que eran propios de la mujer: elaboraba  los embutidos de la matanza y también el pan que, junto a las patatas, era alimento esencial en la comida familiar. Para ello debía  calentar el horno hasta arrojarlo, mover las brasas con el cachaviello, amasar el pan, hacer las hogazas  y cocerlas en el horno. Con las hogazas también se  elaboraban  exquisiteces como la pica, una rica empanada rellena con  chorizo y tocino. Y luego se encargaban de  custodiar el hurmiento, un poco de masa que se guardaba de cada amasado y que actuaba como una  levadura casera, que las mujeres se iban prestando para elaborar el pan.

También era dura la tarea de lavar. En verano se solía lavar en algún río o arroyo. En época de invierno se buscaban las fuentes en las que parecía  que el agua estaba menos “fría”. Con el cajón para arrodillarse, la taja y el jabón elaborado  en casa (que también era tarea femenina), y un buen balde de ropa, comenzaba una dura tarea, especialmente en época invernal. Había que ablandar, enjabonar, tender al verde, aclarar, tender para secar y, finalmente, planchar duros lienzos con aquellas pesadas planchas de hierro que se ponían sobre el fuego para que estuvieran siempre calientes y dispuestas para el uso.

Planchas de hierro que conservo

En las épocas en que las labores del campo eran menos intensas, las tardes las dedicaban a otras labores femeninas como remendar las ropas rotas o repasarlas (zurcir). Transformar ropa, dándole la vuelta a una prenda para aprovechar al máximo su uso, reconvertir una camisa u otra prenda en rodillas o rodeas, hacer ropa nueva… eran tareas que inclinaban los cuerpos y los ojos de las mujeres  sobre las telas en las que cosían. Había también un enorme interés en hacer sábanas: unas, simplemente cosidas con esmeradas costuras, y otras, con algún bordado o realce especial en el embozo. 

Nada se compraba hecho, por eso las mujeres que vivían en pueblos pequeños y aislados querían tener en sus baúles un buen número de juegos de cama dispuestos para caso de necesidad. Probablemente, cada mujer rivalizaba un poco con sus vecinas en el primor de sus festones y bodoques en pequeñas reuniones vespertinas, a modo de calecho mujeril. ¡Cuántas horas dedicaron nuestras madres a coser o bordar sobre el lienzo docenas de sábanas que todavía hoy siguen llenando baúles o armarios y a las que sus hijos no dan utilidad!

Por la noche, una vez que la mujer había servido la cena y fregado los platos, se iniciaba la velada, llamada también filandón o filandero. Y, mientras los hombres participaban en esa reunión nocturna de una forma lúdica: charlando, contando sucedidos, formulando cusillinas a los niños…, las mujeres seguían atareadas en escarpenar la lana de los vellones, hilarla con el fuso y la rueca, torcerla, teñirla… Haciendo de la necesidad virtud, ¡qué útiles eran las cortezas de aliso para cocerlas y conseguir un colorante natural! Y cuando la  lana ya estaba envuelta en gorgotos,  se empezaban a tejer los escarpines, sin costuras, utilizando con sumo arte las cinco subinas. A veces atendían también a alguna pota  que hervía  sobre la cocina.  Otra labor destinada a las manos de las mujeres en las noches de invierno era esbotar los fréjoles secos o limpiar otras legumbres.


Angelina, Patro y Fernando, disfrazados de carnaval, en Paladín (h. 1950)


Pocos momentos de diversión tenían aquellas mujeres, aunque cuando se presentaba la oportunidad participaban en las romerías, bailaban la jota o el baile chano, se disfrazaban de carnaval, cantaban coplas o canciones populares que acababan en  el ijujú...

También la mujer tenía otros cometidos familiares, pues era la responsable  de los  ancianos y la que cuidaba de  la salud general  de la familia. Y, por supuesto, de ella dependía la educación cívica y religiosa de los rapaces. En muchas casas, además de controlar si los hijos sabían la doctrina, las mujeres dirigían el rezo del rosario en familia o las flores en la iglesia durante el mes de mayo. 

La mujer trabajaba en el campo con la misma dedicación y esfuerzo que hombre. No era la suya una mera ayuda: araba, escavaba patatas, remolacha, berzas… Derramaba en las tierras el abono natural que producían los animales domésticos: moñicas, caganillas, caballunas... Y participaba en todas las labores de la recolección. Lo mismo recogía hierba o segaba pan a hoz en la época de cosecha, que recogía patatas, nueces, fiacos para las ovejas…  La forca, la hoz,  la fozoria, la macheta… eran manejadas por las mujeres con la misma habilidad que la aguja fina, la de coser lana  o la colchonera. Solo el gadaño era una herramienta  más reservada a los hombres.

Al lado de unos campesinos que trabajaban de sol a sol, estas mujeres lo hacían de luna a luna, sin quejarse de su suerte, de manera esforzada y  silenciosa. 

Esas mujeres nos educaron en el sentido de la responsabilidad, en la austeridad, en la paciencia… y, aunque ellas vivían de forma resignada, educaron a sus hijas en   la “no resignación”. Eso explica que, a pesar de que vivían en un mundo en que tenía preeminencia el varón, trataran de inculcar en   sus hijas el deseo de ser libres y encontrar su lugar en la sociedad.   Por eso querían que ellas tuvieran las mismas posibilidades de formación que sus hijos varones. Y así, esas mujeres (con el apoyo también de sus maridos) que tenían una formación escolar muy elemental, consiguieron que en la generación siguiente sus hijas llegaran a ser universitarias. Un salto gigantesco.


La vida va a cambiar notablemente para esas mujeres cuando llega a las casas el agua corriente y pueden dejar el balde y el caldero y, sobre todo, cuando la radio y, posteriormente, la televisión, entran en su pequeño mundo doméstico y les abren una ventana a nuevos horizontes.  Hacia ellos dirigen entonces  sus miradas esperanzadas. 

La mayoría de esas mujeres no pudieron llegar a esas metas, perdidas para ellas en una nebulosa. Pero a esos nuevos horizontes sí  hemos llegado las hijas de esas mujeres y, desde aquí, miramos ahora hacia atrás y les mostramos nuestra gratitud, porque fueron ellas las que nos pusieron –de sol a sol y de luna a luna- en una senda luminosa  e imbuyeron en nuestro espíritu    la fortaleza necesaria para seguir caminando hacia horizontes más utópicos. 


Léxico tomado del libro: "El habla tradicional de la Omaña Baja" de Margarita Álvarez Rodríguez, Editorial Lobo Sapiens, 2010.

Más léxico leonés: Vídeo sobre el habla de Omaña



viernes, 17 de octubre de 2014

Mirar a las a(l)pabardas





¿Quiénes miran  a ("pa")  las apabardas (alpabardas, sopabardas, sapabardas...)?


La expresión  se usa de forma frecuente y está presente en todo el dominio del leonés (León, Zamora, Salamanca, Asturias...) para hablar de una persona que está distraída o embobada. En algunas zonas se dice “estar en las alpabardas” o “pensar en las alpabardas” como si se tratara de un lugar fantástico. También se puede referir a un objeto u animal imaginario. En el diccionario del  Léxico del leonés actual de J. Le Men aparece documentada en varias comarcas leonesas. Aparece también recogida en mi trabajo sobre los disfemismos (insultos) en Omaña. No está recogida en el diccionario de la RAE (DLE).

La palabra se usa también  en Galicia (alpavarda), con el mismo significado. En Galicia, Asturias  y en Portugal, es también un nombre que se da a especies de peces como la aguja y la palometa. Este pez aguja salta para cebar los anzuelos en la pesca de los atunes y quizá la expresión tenga que ver con eso.

La explicación de Corominas, en su diccionario etimológico,(DCECH) es que se refiere a un pez parecido al orfio común  y a otro pez llamado palometa. Así la  palabra alpabarda sería una variante etimológica de "alba parda", por el color plomizo de estos peces.

El Diccionario General de la lengua Asturiana (DGLA) habla también de estos tipos de peces, pero además incluye otra acepción: Pez imaginario a cuya pesca se suele llevar a los muy inocentes.  

En gallego se llama paparda a un pez parecido a los anteriores, cuyo nombre nos suena un poco a papón, papanatas, papas…, palabras de  tipo onomatopéyico, que sugieren  que alguien tiene un aspecto o expresión de idiota  similar a la expresión de la palometa por sus ojos grandes y redondos y la forma de sus maxilares. 



Es verdad que no se tiene la certeza de que esta sea la única explicación, pero es una explicación lógica, que puede ser aceptada.

Y, desde luego, los leoneses,  ya que en Babia podemos estar de manera real, puesto que es una bella comarca leonesa, preferimos distraernos y embelesarnos "mirando pa las a(l)pabardas",  sin saber muy bien qué son o dónde están. No sabemos si serán vecinas de las musarañas, pero seguramente habitarán en algún lugar del antiguo Reino de León.


miércoles, 1 de octubre de 2014

LA OTOÑADA OMAÑESA

             
                  

                         Preparando las madreñas...

En llamas, en otoños incendiados,
arde a veces mi corazón,
puro y solo. El viento lo despierta,
toca su centro y lo suspende
en luz que sonríe para nadie:
¡cuánta belleza!

                     Octavio Paz


Río Omaña: 
"En tus tabladas serenas / el silencio te acompaña, / pero cuando coges bríos / tus aguas cantan y bailan."



 Durante el mes de septiembre, Omaña se prepara parsimoniosamente para la otoñada. Es una  hermosa estación que cambia de forma progresiva el colorido de nuestros praos y montes. Las hojas de los árboles empiezan a  marearse y van adquiriendo tonalidades ocres y encarnadas. El viento de la otoñada va arrastrando esas hojas hasta dejar  los árboles desnudos. Las vacas  y caballos apuran la yerba de la otoñada.

      Cuando llega el otoño el tiempo  en Omaña se va poniendo  invernizao, llovisnia   o llueve con todas las ganas, hace aire, airón, airín, bufa, viene una bufina o una  bufanada, está el día gafo, hace un aire que corta la cara, vien un aire muy fino o, si el viento es muy racheado y huracanado,  parece que  anda el diablo suelto por la calle.

            Entre septiembre y octubre se iniciaba la sementera, empezando por las tierras del abesedo: por San Cipriano, cambia de mano, el abesedo por el solano. En octubre, (echa pan y cubre), la sementera debía estar terminada: por Todos los Santos, sembrados los campos. Hoy la mayoría de las tierras están de baco, muchas invadidas por los peornos, urces y argomas de forma que son difícilmente reconocibles. En otra época se cultivaban en años alternos, mediando  un año  de barbecho, para que la tierra se recuperara.

Manzanas en época de recolección

             Octubre es  también mes de  recolección: se sacan  las patatas, se recoge  la  fruta, y se varean  las nueces y las  castañas…  Hace  algún tiempo también  se recogían los fiacos  o fuyacos, ramas con hoja que tenían una doble finalidad: la hoja servía de  comida para las ovejas y las ramas se usaban como leña pa la lumbre.  Para cortar los fiacos, los hombres más expertos subían a lo más alto de los chopos o  los robles para ir cortando las ramas de arriba hacia abajo.

         Con las machetas y los machaos se preparaba la leña para el invierno: cepas, urces, tueros… Había que prepararse para combatir la friura de la larga invernía. Octubre servía también para intuir cómo serían los  meses siguientes, pues la luna de octubre siete lunas cubre. Los días se van acortando, el frío obliga a atizar las cocinas metiendo leña por la fornigüela.

Foto de J. M. Hidalgo
            El mes de noviembre ya se puede considerar invierno, aunque no lo señale así el calendario: por los Santos, nieve en los altos; por san Andrés, nieve en los pies. Hay que preparar las madreñas, las botas de goma, los chanclos

          Noviembre es también el mes del sanmartino, en alusión a san Martín, el 11 de ese mes. En torno a ese día se realizaba la mata los gochos que se habían cebado durante más de un año con patatas y nabos cocidos, con batudos y con  caballunas, a los que se añadía harina. Era una labor  entretenida en que participaba toda la familia y algún vecino diestro que hacía de matarife y al que se le invitaba a la parva mañanera (orujo y galletas). Preparar el banco y el cuchillo, matar, chamuscar, abrir en canal, estazar, preparar las tripas, picar la carne, hacer el adobo y el mondongo, rellenar las tripas, achorizar,  preparar  y adobar los huesos que servirían para llenar el llosco,  y  la lengua y otras partes blandas para hacer la androya (o androlla), salar los jamones y las piezas de tocino… eran tareas complejas que ocupaban parte de ese mes en la vida de los omañeses. También se hacía la matanza de cabras y de una vaca, a veces compartida con un vecino, para elaborar la exquisita cecina.  Luego quedaba la tarea de colgar la matanza en los varales y poner lumbre en el suelo durante varias semanas para que se curara por la humacera que se formaba en las cocinas de curar.

 Por San Martino también se sembraban los ajos: por Santo Martino, el ajo fino.

            En general, noviembre era un mes que tenía buena aceptación. Así lo presenta el refranero: dichoso el  mes que comienza por los Santos y acaba por san Andrés. Y mientras llega la época de la recogida de los nabos, cada cosa por su tiempo y los nabos por Adviento, el ivierno hace acto de presencia: por  San Andrés, nevaditas, tres.

La recogida de los nabos   anunciaba la Navidad y dejaba a Omaña a las puertas del invierno meteorológico, aunque, en realidad,  el ivierno ya hacía semanas que había entrado de lleno  en la vida de los omañeses.

Parte del pueblo de Paladín

Muchas cosas han cambiado en la forma de vivir el otoño en el mundo rural. Pero, el paisaje sigue ahí ofreciéndonos  calma para nuestro espíritu y un cromatismo espectacular para nuestra vista. En cualquier época del año, pero especialmente en otoño y en primavera, solo tenemos que dejarnos empapar por plácidas sensaciones… y disfrutar de esa belleza que la naturaleza  generosamente nos ofrece.




Parte del texto está extraído de "El habla tradicional de la Omaña Baja", de Margarita Álvarez Rodríguez, Editorial Lobo Sapiens, León, 2010

viernes, 16 de mayo de 2014

Ecos de despedida

                                                                   
  Un abrazo de libertad      


     A mis sesenta y siete alumnos de 2° de Bachillerato, una cita y sesenta y siete palabras
                         

Grabado de Doré


   


La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y se debe aventurar la vida y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.

El Quijote, II, 58       


Libertad  compartía  morada con  Ignorancia, Apatía y Resignación. Era un lugar triste que la hacía infeliz.

Un día entró en la casa de Sofía. Los moradores  eran centinelas sigilosos que alineados custodiaban las paredes.

Tímidamente Libertad extendió sus manos hacia ellos. Se sintió envuelta en un abrazo de papel. Letras juguetonas le hacían  carantoñas e iban componiendo nuevas palabras: Gratitud, Tolerancia, Justicia, Utopía… 

                                                             
                             Y la llamaban Libertad.





                                                Margarita    
                                                                  Álvarez  Rodríguez                                                                           
    
                                                           A mis alumnos de 2º de bachillerato 
                                               del Colegio Salesiano Santo Domingo Savio. Madrid

domingo, 23 de marzo de 2014

DISFEMISMOS BASADOS EN NOMBRES DE ANIMALES II

FRASES HECHAS  DE SIGNIFICADO PEYORATIVO REFERIDAS A ANIMALES



 Continúo un  artículo anterior relacionado con los disfemismos basados en nombres de animales. 

Recogeré en esta ocasión unos cuantos disfemismos que critican actitudes humanas utilizando nombres de animales insertados dentro de una frase hecha o un refrán.


Burro, asno:

Una de las palabras que da lugar a gran cantidad de expresiones es burro, tanto para indicar falto de inteligencia, como bruto.

A asno lerdo, arriero loco. Invita a castigar a las personas poco inteligentes para que realicen el trabajo encomendado.

A borrico remolón, agudo aguijón. Invita a castigar a la persona indolente.

A burro viejo no le cambies el camino. A burro viejo no se le cambia el pesebre. Las personas tercas y viejas nunca pueden cambiar.

A los borricos, alfalfa. Se aplica a las personas torpes que no son capaces de entender algo evidente.

Asno con oro, consíguelo todo. Critica al que consigue cosas con dinero y no con méritos.

Asno con pollino no va derecho el molino. El que tiene otras obligaciones descuida su trabajo.

Asno de Arcadia, lleno de oro, y como paja.Critica a quienes poseen riqueza, pero descuidan su bienestar.

Asno lerdo: tú dirás lo tuyo y lo ajeno. Critica a los amantes del chismorreo.

Cada burro apechugue con su carga. Critica a las personas que no quieren asumir responsabilidades.

De tanto ir al molino, el burro olvidó el camino. Critica al que no aprende a  hacer algo después de repetírselo muchas veces.

El burro (el borrico o el borriquito) delante para que no se espante. Critica a las personas que se citan en primer lugar.

Hacer el burro, hacer burradas. Actuar de forma violenta o disparatada.

Ir por burro y volver por albarda. Califica a quien realiza una acción inútil por no llegar a  concluirla.

La carne de burro no transparenta. Critica a las personas que se colocan delante de otras e impiden su visión de algo.

La culpa del asno echadla a la albarda. Critica a los que quieren eludir una responsabilidad atribuyéndola a otros motivos o personas.

No apearse del burro. No aceptar la equivocación.

No se hizo la miel para la boca del asno. Critica a las personas ignorantes o zafias.

No ver tres en un burro. Tener dificultades de visión.

Poner a alguien a caer de un burro. Insultar.

Quien ha de ser burro de carga del ciego le cae la albarda. La persona que no es capaz de reivindicar sus derechos nunca puede cambiar de situación.

Quien nace para burro muere rebuznando. El que tiene poca capacidad intelectual o pocas aspiraciones nunca podrá mejorar su situación.

Ser un burro de carga. Cargar a una persona con excesivo trabajo.

Trabajar como un burro. Trabajar excesivamente.


Culebra, víbora:

Echar por la boca sapos y culebras.
 Critica a la persona que usa un lenguaje destemplado.

Tener lengua de víbora (viperina). Critica a la persona que usa un lenguaje hiriente.

  Gallina:

Acostarse con las gallinas. 
Critica a las personas que se acuestan muy temprano.

Cacarear y no poner, bueno no  es. Critica a los que hablan mucho, pero hacen poco.

Cantarle a alguien la gallina. Llamarle la atención a alguien por su actuación inadecuada.

Estar como gallina en corral ajeno. Se refiere a las personas  que se sienten fuera de lugar en un ambiente desconocido.

Gallina gorda por poco dinero... ¡No puede ser compañero! Critica a los ingenuos que esperan conseguir algo valioso con poco costo.

Más puta que las gallinas. Critica a las mujeres que llevan una vida licenciosa.

Matar la gallina de los huevos de oro. Critica la codicia.

Ponerse la piel de gallina. Manifestar a través de la piel una sensación de miedo o de frío.


Caballo:

A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
  Es necesario poner límites a comportamientos poco responsables.

Caballo viejo no muda de andadura. Es difícil que de viejo se modifiquen las costumbres. 

Tener cara de caballo. Tener una cara muy huesuda.


Cabra:

Estar como una cabra. Estar loco, chiflado.

La cabra coja no tenga siesta. La enseñanza de alguien sin cualidades requiere mucha dedicación.

La cabra siempre tira al monte. Cabra que tira al monte no hay cabrero que la guarde. Sugiere que regularmente se obra según el origen o natural de cada uno.

Meterle a alguien las cabras en el corral. Atemorizar, infundir miedo a alguien.

Si no hubiera cabras, no habría cabritos. Critica a las personas que no educan en valores.

Cerdo: 

A cada cerdo le llega su san Martín. 
El que actúa mal termina pagando por sus actos.

A chillidos de cerdo, oídos de carnicero. No hay que dejarse fiar de las quejas de quien no se merece atención.

De cerdos cochinos, hijos marranos. 
Critica a las personas que tienen los mismos defectos que sus padres.

El que nace cerdo lo será toda la vida. El que tiene carácter malvado lo mantiene toda su vida.

Gallo:

Al gallo que canta le aprietan la garganta. Critica a los indiscretos.

Al pollo pión, duro cortezón.
 A la persona importuna hay que entretenerla con algo para que no moleste.

Cantó el gallo, no supo cómo ni cuándo. Critica a la persona  que difunde rumores de los que no tiene ninguna certeza.

Gallo que no canta algo tiene en la garganta. La persona que es habladora y deja de hacerlo suele ser porque tiene algo que esconder.

Montar un pollo. Montar un escándalo.

Otro gallo le cantara, si buen camino tomara. Critica a aquellos que adoptan una mala forma de actuar.

Ponerse gallito. Adoptar una actitud de fanfarronería.

Ser algo un gallinero. Situación en que hay mucho ruido y confusión.

Ser como el gallo de Morón (sin plumas y cacareando). Critica la fanfarronería.

Ser el gallo o gallito. Persona fanfarrona.

Gato: 

A fiesta de gatos nunca van los ratones. Critica a los que se entrometen en situaciones inadecuadas.

A gato viejo, rata tierna. Critica a los ancianos que se enamoran de mujeres jóvenes.

A gato goloso se le quema el hocico. Censura a los que quieren disfrutar de algo sin esfuerzo.

Al gato le gusta el pescado, pero no mojarse los pies. Similar significado que el anterior.

Cara de beato y uñas de gato. Critican a los que simular ser buenos y actúan de  forma malvada. 

Dar gato por liebre. Engañar.

Estar como el perro y el gato. Tener relaciones tensas entre dos personas.

Gato con guantes no caza ratones.  Critica a los que quieren realizar algo sin tener las manos libres.

Gato dormilón no pilla ratón. Critica a los haraganes.

Gato enfadado araña hasta con el rabo. Critica a los violentos.

Gato enlatado no come pescado. El que está habituado a  actuar de cierta manera nunca cambia. 

Gato escaldado del agua fría huye. Persona que desconfía por haber vivido antes una situación similar.

Haber gato encerrado. La frase alude a algo que está oculto y que puede provocar problemas.

La curiosidad mató al gato. Critica la curiosidad excesiva.

Lavarse como los gatos. Critica a los que se lavan la cara de forma superficial.

Ser cuatro gatos. Critica la poca asistencia a un acto


Grillo:

Memoria de grillo. Se refiere a las personas que tienen poca memoria.

Olla de grillos o jaula de grillos. Lugar donde hay mucha confusión.


Lobo, tigre:

Cara de lobo, cabeza de lobo. Critica a las personas que se presentan como buenas personas y no lo son.

El hombre es un lobo para el hombre. Basado en una cita de Plauto, popularizada por el filósofo Hobbes, nos habla de la violencia y maldad del género humano.

Mata al tigre y le tiene miedo al cuero. Critica a las personas  bravuconas.

Meterse en la boca del lobo. Meterse en una situación problemática por ser una persona poco precavida.

Oler a tigre. Se dice de algo que huele mal.

 Mona:

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Critica a las personas que quieren simular con su apariencia lo que no son.

 Dormir la mona. Alude a la borrachera de una persona.

 Mosca:

Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey. Critica alas personas que se aprovechan de los demás.

En boca cerrada no entran moscas. Invita a ser prudentes al hablar.

Papar moscas. Se dice   de la persona que está distraída.

Picarle a alguien la mosca. Se dice de aquellos que se muestran inquietos.

Ser una mosca cojonera. Critica a aquellos que incordian mucho a los demás.

Ser una mosca muerta. Critica a las personas que aparentan ser muy dóciles y no lo son.

Mula:
  
Arriero que vende mula, o tira coz o recula. Cuando alguien vende algo que necesita para hacer su trabajo es que lo que vende no tiene ningún valor.

Arrieros somos y en el camino nos encontraremos. Advierte a aquellos que piensan que el daño que les hacen a otros no les va a repercutir a ellos.

Hacer la mula. Hacerse el remolón.

Írsele a alguien la mula. Irse de  la lengua.

Ser terco como una mula. Critica a las personas tercas.

Oveja, cordero:

A cordero extraño no agasajes en tu rebaño. Critica a los ingenuos que se fían de extraños.

Oveja que bala, bocado que pierde. Critica a los que hablan demasiado.

Ser testarudo como un carnero. Critica a las personas testarudas.

Ser un lobo con piel de cordero. Ser alguien agresivo de apariencia  inocente.

Tener ojos de cordero degollado. Tener aspecto de sufrimiento.

Pájaro, aves:

A chico pajarillo, chico nidillo. Recomienda dar poco a la persona que vale poco.

Le pusieron gorrión, y de pájaro se entendía. Aparentar una cosa y ser otra muy diferente.

Canto el cuquillo, y descubrió su nido. Critica a la persona indiscreta.

Cría cuervos y te sacarán los ojos. Critica a las personas ingratas o aprovechadas.

Hasta las palomas tienen hiel. Critica a las personas que parecen pacíficas pero pueden actuar de forma airada.

Llámame gorrión y échame trigo. Lo mismo que llámame perro y échame pan.

Ser pájaro o ave de mal agüero. Se dice de las personas que parecen que siempre anuncian desgracias.

Tener pájaros en la cabeza. Alude a las personas que son poco serias o maduras.

 Pato:

Estar  hecho un pato. Estar muy mojado.

Ser un patoso. Ser un pato mareado. Ser una persona poco habilidosa en sus movimientos.

Pez, pescado:

Al pescado dormilón, se lo traga el tiburón. Critica a las personas indolentes.

Al pobre y al agua de bacalao todo el mundo le da de la(d)o. Habla del desprecio a las personas pobres.

Arrimar el ascua a su sardina. Critica a las personas que buscan su beneficio personal en detrimento de otros.

Por la boca muere el pez. Critica a las personas indiscretas.

Que te folle un pez. Expresa actitud de desprecio ante alguien.

Tener memoria de pez. Tener poca memoria.

Traer una trucha. Venir muy mojado.

Perro, can:
  
A can que lame ceniza, no le debes confiar la harina. Invita a no fiar nada a alguien que pasa calamidades.

A carne de lobo, diente de perro. Recomienda responder de forma dura ante una actitud violenta.

A otro perro con  ese hueso. Se ridiculiza y rechaza lo que nos cuenta una persona  por parecer increíble.

A perro flaco todo son pulgas Habla de una persona a la que se le acumulan los males.

Andar como un perrito faldero. Imitar a otra persona en su comportamiento.

Atar los perros con longaniza. Frase irónica que critica la aparente buena situación  económica de alguien.

Coger una perra. Alude a la persona que ha cogido una llorera para conseguir algo.

Cuanto más conozco a los hombres, más me gustan los perros. Se utiliza para censurar el comportamiento malvado de alguien.

Echar los perros a alguien. Censurar a alguien por su actitud indebida.

Estar como el perro y el gato. Critica a las personas que están peleándose  constantemente.

Galgo que muchas liebres levanta ninguna mata. Critica a las personas ineficaces.

Huye de hombre que no habla y de can que no ladra. Hay que desconfiar de las personas hurañas.

Llámame perro y échame pan. Critica al que está dispuesto a perder su dignidad para conseguir algún bien.

Morir como un perro.  Forma de calificar a alguien que muere abandonado.

Mucho te quiero perrito, pero pan poquito. Critica la hipocresía y la tacañería.

Muerto el perro, se acabó la rabia. Al desaparecer la persona responsable de algo, desaparecerá el problema.

Pasar una noche de perros. Lo dice  o se dice de la persona que ha pasado una mala noche.

Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo. El que tiene un defecto, aunque le cueste disgustos, no está dispuesto a cambiar de actitud.

Perro que ladra no muerde. Critica a las personas que no son capaces de llevar a cabo sus amenazas.

Perro que no ladra tiene rabia. La persona que no se comporta como se esperaría de ella en un  momento determinado es que tiene algún problema.

Por dinero baila el perro, y por pan, si se lo dan. Critica la actuación interesada de alguien.

Quien da pan a perro ajeno, pierde pan y pierde perro. Advierte a los que actúan de forma cándida o de buena  fe ante desconocidos.

Ser el perro del hortelano que ni come berzas ni las deja comer al amo. Critica a las personas que no quieren aprovecharse de algo ni dejar que lo hagan otros.

Si quieres el perro, acepta las pulgas. Critica a las personas que aceptan las ventajas de algo pero rechazan los inconvenientes.

Si quieres que te siga el can, dale pan. Critica a las personas poco generosas y que quieren conseguir amigos.

Tratar a alguien como un perro. Tratar mal a alguien. 

Rata, ratón:

Al ratón  que no sabe más de un agujero, el gato le pilla presto. Critica a aquellos que son ingenuos o poco precavidos.

La ambición mató al ratón. Critica a los ambiciosos.

Ser más pobre que las ratas. Ser muy pobre.

Toro, buey, vaca:

 A becerra corredora hay que amarrarle las corvas. Critica a las personas que viven con demasiado libertinaje.

A buey viejo no le cates abrigo. Critica a los que quieren dar consejos a los experimentados.

A buey viejo no le  falta garrapata. A buey viejo, no se le saca paso. Habla de los  problemas que acucian al ir aumentando la edad.

A buey viejo, pasto fresco. Critica a los viejos a los que les gustan las chicas jóvenes.

A buey viejo, cencerro nuevo. Se critica a los ancianos que actúan como personas jóvenes.

Al que bueyes ha perdido, cencerros se le antojan. Critica a las personas que no asumen que han  fracasado en algo.
  
Echarle el toro a alguien. Recriminar una actitud.

El buey suelto bien se lame. Habla de las personas que no quieren asumir responsabilidades en la vida privada.

Habló el buey y dijo mu. Critica a los que dicen necedades.

Pillarle el toro a alguien. Echársele el tiempo encima a una persona a la hora de hacer algo.

Soltarle a alguien el toro. Decirle algo desagradable a una persona.

Ver los toros desde la barrera. Critica a los que evitan implicarse en algo.

Zorra:

La zorra cambia de pelo, pero no de  genio. La zorra muda de pelo, pero de costumbre no. La zorra mudará de dientes, mas no las mentes. Todas estas expresiones tienen el mismo significado: la personas que tiene una forma de ser malvada nunca cambiará de personalidad.

La zorra no se anda a grillos. La persona que busca aprovecharse de los demás no parará hasta conseguirlo.

La zorra se conoce por la cola. La mala persona nunca puede esconder del todo sus intenciones.

La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías. Critica a las personas  hipócritas.

Reunión de zorras, perdición de gallinas. Si se reúnen varias personas para actuar con mala intención siempre encuentran víctimas.


Otras expresiones, frases proverbiales o refranes: 

A bestia comedora, piedras en la cebada. Invita a tender alguna trampa a la persona que se aprovecha de los demás.

Camarón que se duerme la corriente lo lleva. Critica a las personas indolentes.

Darle leña al mono hasta que aprenda el catecismo. Invita a tener una actitud exigente frente al que no se comporta de forma adecuada.

Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos. Frase bíblica en que se critica el comportamiento moral de los ricos.

Estar como una chota. Actuar alguien como si se estuviera loco.

Hablar con bestias es para molestias. Indica que no vale hablar con alguien rudo e ignorante.

Hasta que conocí la iguana, no supe qué color tenía. Indica que no se sabe cómo es una persona hasta que no se  la conoce en profundidad.

Irse con el rabo entre las piernas. Se dice de alguien que tiene que abandonar avergonzado un lugar.

Lágrimas de cocodrilo. Critica a las personas que lloran de manera fingida.

Para nuestros propios defectos somos topos; para los ajenos, linces. Critica el comportamiento de quien ve los defectos ajenos, pero no los propios.

Pensar en las musarañas. Se dice de la persona que está distraída.

Salir rana. Decepción que nos produce alguien por su comportamiento inesperado.

Te conozco, bacalao. Para indicar que se conocen las intenciones o el modo de actuar de alguien.

Tener caracoles en el peloTener el pelo ensortijado.

Tener malas pulgas. Tener mal carácter.


En próximos artículos abordaré  otros campos semánticos.








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La Recolusa de Mar por Margarita Alvarez se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.