domingo, 10 de marzo de 2019

Palabras y rosas para la paz



      En memoria de las víctimas del 11 M

        
          ...Pido  la paz y la palabra.

               Blas de Otero




      11 de marzo de 2004


Raíles de la mañana
corrían esperanzados,
pero sombras de la noche
en muerte los transformaron.

La ciudad sobrecogida,
y sus corazones yertos,
lágrimas formando ríos
de rabia y de desconsuelo.

El sol se tiñó de rojo,
la luna se sintió herida,
sirenas rompen el aire
pidiendo a gritos la vida.



11 de marzo de 2019

Hoy la luz se hace presente,
la sangre se ha hecho llama,
vela que va por el mundo
pidiendo  paz y palabra.

Que una paz  resplandeciente
venza a  la   sombra maldita
y  la sepulte  entre   rosas
que exhalen  aroma y vida.


M. Álvarez



Fragmento del poema Arenga a las rosas de Ramón de Garciasol.


(...) Trabajad
de espaldas al temor.
Abrid los ojos,
rosas, hombres, al bien y a la belleza,
¡Creced! ¡Cantad!
La vida es nuestra.
La tierra es nuestra,
y nuestro es el futuro. (...)

¡Ahoguemos a los bárbaros en luces!
¡Avanzad, rosas, hombres!
¡Ocupad el mundo!

El día después... 

Texto de mi autoría,  leído ante todo el alumnado de mi  centro educativo (Santo Domingo Savio, Madrid), reunido en el patio, al inicio de la jornada del 12 de marzo de 2004, para condenar el terrorismo, homenajear a las víctimas... Y para EDUCAR.








jueves, 7 de marzo de 2019

Una sombra luminosa


    
"Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres". Rosa Luxemburgo




Caminaba unos pasos por detrás y la sombra de quien iba delante la envolvía  en una nebulosa. Una nebulosa grisácea y fría que escondía su cuerpo y hería su alma. 

Necesitaba ver la luz. Necesitaba sentir calor. Por eso,  un día, decidió estirar el cuello y dirigir su mirada a la lejanía. Y en el horizonte lo  vio... Un rutilante rayo de sol, que  iluminó su cara,  la atrajo con fuerza hacia sí. 


Se sacudió el traje de  sombra y  comenzó a andar… A medida que caminaba, sus pies, ahora ágiles, pisaban un suelo cada vez más firme y seguro. Y pronto  se dio cuenta de que otra sombra caminaba a la  par de ella. Pero no era la que antes la escondía. ¡Era su propia sombra!, la sombra que proyectaba su cuerpo luminoso  y que  seguía su caminar. 


Y lo seguiría siempre, porque quería ser testigo de su luz: la luz de la dignidad.




      8 de marzo de 2019: caminos de luz


Manifestación 8 de marzo de 2018. Madrid


Licencia Creative Commons
La Recolusa de Mar por Margarita Alvarez se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.