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sábado, 8 de octubre de 2022

A la luna luna

 

Luna llena de septiembre. Madrid
           

            A la luna luna,

            le han salido cuernos

            que son en su cara

            sonrisas de cielo.

 

            Ella crece y crece,

            y se hace pelota,

            de luz muy brillante

            redonda y hermosa.


            Y alumbra la noche

            como gran lucero

            y crea leyendas

            de lunáticos miedos.

 

            Luego disminuye

            y se pone triste,

            porque poco a poco

            de oscuro se viste.

 

            La pinta la noche

            con negra mirada

            y así, disfrazada,

            está una semana.

 

            Y vuelven los cuernos

            y repite ciclo,

            mientras contemplamos

            sus hermosos guiños.


Luna llena de agosto (Paladín-León)





Texto e imágenes:  Margarita Álvarez Rodríguez


jueves, 26 de agosto de 2021

Ocasos de agua





Mis ventanas  se abren 

a tus aguas claras,

que beben ocasos 

del sol que se apaga.


Mis ventanas...


Espejo que atrapas

vergeles de magia

y creas estampas 

de verde esmeralda,




amoroso, meces 

en cunas de plata

aguas diamantinas

en tardes doradas.




Tu luz nos seduce,

tus aguas nos cantan,

tu curso transporta

sonrisas y lágrimas.




Y las  truchas  saltan 

bailando su danza,

y los  zapateros

pasean con calma,




mientras tú te vas,

y sigues tu marcha, 

portando suspiros

de toda tu Omaña.




© Texto y fotos: M. Álvarez, agosto de 2021

Todas las fotos están tomadas en el río Omaña (León), a su paso por Paladín y La Utrera. 


Ocasos de agua 

(texto seguido)


Mis ventanas  se abren 

a tus aguas claras,

que beben ocasos 

del sol que se apaga.


Espejo que atrapas

vergeles de magia

y creas estampas 

de verde esmeralda,


amoroso, meces 

en cunas de plata

aguas diamantinas

en tardes doradas.


Tu luz nos seduce,

tus aguas nos cantan.

tu curso transporta

sonrisas y lágrimas.


Y las  truchas  saltan 

bailando su danza,

y los  zapateros

pasean con calma,


mientras tú te vas,

y sigues tu marcha, 

portando suspiros

de toda tu Omaña.





domingo, 21 de febrero de 2021

Arriésgate a soñar




En el Centro Cultural Francisco Ayala, Madrid

Arriésgate a soñar,

a componer utopías,

que es la música que salva

de los ruidos de la vida.


Ruidos que nos ensordecen

y nos roban energías,

nos sumen en des-concierto

y en esperanzas baldías.


Esperanzas  olvidadas,

que se tornan desvaídas

esperando sueños verdes

que les pongan melodía,


sueños que  regalen notas

y otros compases de dicha,

música llena de paz,

que restañe las heridas...


© M. Álvarez, 21/2/2021









miércoles, 2 de septiembre de 2020

Brotes de vida

 


Como un manantial de vida

brotan  las hojas del tronco,

entre  plateados líquenes

nacen con fuerza retoños.

 

El agua nutre raíces,

desde el río generoso,

aunque cortezas ajadas

muestren grietas en su rostro.

 

El verde del nuevo brote

brilla con color gozoso

y triunfa sobre la muerte

en los  alisos añosos.

 

En los árboles cercanos

también asoman sus ojos

otros brotes que  decoran

el paisaje del entorno.

 

¡Alisos de la ribera,

vuestras hojas hacen coro

y abanican al Omaña

con movimientos sonoros!



© M. Álvarez, verano de 2020


Riberas del río Omaña. Foto:MAR


 

sábado, 18 de abril de 2020

Un virus coronado




Imagen: Pixabay. com


Este virus coronado
amenaza nuestras vidas
sin pedir permiso a nadie,
con su saña nos vigila.

Escondido en nuestros cuerpos
escapa  por  la saliva,
y nos armamos contra él
con guantes y mascarilla.

Desconfiamos del amigo,
de cordiales  acogidas,
nos separamos dos metros,
evitando cortesías.

Miramos por la   ventana
en cercana lejanía,
e intuimos otras caras,
tras las aladas cortinas.

Olvidamos los abrazos,
besos y manos tendidas,
y miramos recelosos
para encontrar su guarida.

La primavera se queda
en el cristal suspendida,
este tiempo con su frío
ha congelado la  vida.

Los hogares nos ofrecen
el calor de la familia,
desempolvamos las fotos,
y discos de buena música.

Por salones y pasillos
caminan lentos los días,
pasos cortos e inquietantes
y  sabor a  zapatillas.

Los miedos nos atenazan,
en soledad compartida,
que se convierte en aplauso,
con un eco de   sonrisas.

Aunque seas  rey de virus,
con tu corona maldita,
tus vasallos te hacen frente
y ganarán la partida.

Florecerán los abrazos
en primavera tardía,
y cantaremos victoria
entre el dolor y la dicha.

Lavados y más  lavados... Imagen: Pixabay.com



La primavera seguirá floreciendo... Foto: MAR


lunes, 10 de febrero de 2020

¿Por qué me llamo Omaña?




Confluencia  del río Valdesamario con  el Omaña. MAR




Sobre el origen del nombre Omaña (comarca de la provincia de León)

  

Tradicionalmente se ha buscado  la etimología de Omaña en las palabras humus manium: tierra de dioses (los manes eran los dioses de cada familia) o en homus manium: hombres dioses (manes o dioses infernales). Dos etimologías que se relacionaban con la supuesta fuerte resistencia que opusieron a los romanos los pobladores de la zona. La explicación está bien como un mito curioso que refuerza el orgullo omañés, pero parece más bien   una leyenda que tiene que ver poco con la realidad.

Otra teoría busca el origen de la palabra Omaña con  la voz latina humania, relacionada con el hecho de que existía una población muy diseminada y  que, desde antiguo, ha ocupado muchos núcleos de población y muy dispersos. Desde los castros prerromanos, de los cuales aún se conservan varios vestigios en distintos  pueblos  de la comarca (incluso hay  núcleos de población con el nombre de El Castro –Valdesamario-, Castro de la Lomba y Trascastro de Luna), hasta la configuración actual, los pueblos de Omaña han sido siempre pequeñas aldeas dispersas, asentadas en valles y o en pequeñas lomas. Con ser esta una explicación más lógica que la anterior, hay una tercera explicación que parece la  más acertada.

Esa tercera explicación estaría basada en el hecho de que Omaña es tierra de agua y posiblemente primero existió el nombre del río y después el nombre de su cuenca, que, a su vez, da nombre a la comarca. Teniendo esto en cuenta, comparto la tesis de otros autores que relacionan su origen etimológico con el agua.

Lo más probable  es que Omaña surgiera  a partir de las palabras latinas aqua mania (o tal vez aqua magna: agua grande), la primera palabra relacionada con agua y la segunda, con río. De ahí, se pasaría por evolución fonética a omano/humano y, ya  en romance, a Omania. De esta palabra procedería el nombre actual. Avala también esta explicación el hecho de que hay más palabras relacionadas con el río y el agua que llevan  el mismo lexema. Es el caso de los pueblos llamados Omañón, por nombre de río o de fuente, y La Omañuela. Y otro argumento, no menos significativo,  lo aporta también el nombre del pueblo de Las Omañas. Suele considerarse que está fuera de la comarca de Omaña (aunque no por todos los geógrafos), pero es un pueblo de la misma cuenca. Las Omañas usa un plural que puede estar relacionado con el hecho de que aguas abajo de este pueblo se juntan dos ríos –dos omañas- el río Luna y el río Omaña, para formar el Órbigo.

Puente sobre río Omaña en carretera Astorga-Pandorado. MAR

El río Omaña en distintos documentos y  mapas  aparece, a veces, con el nombre de Órbigo, y es probable que también este nombre esté relacionado con agua, pues procedería, según el lingüista Bascuas, de un lexema hidronímico paleoeuropeo, derivado de la raíz indoeuropea er-, moverse. Otros lingüistas lo relacionan con una voz ibérica vasca que significaría “dos ríos”. En cualquier caso sería el nombre de  otro  río relacionado con el agua, aunque con etimología no latina.  Y es muy frecuente que elementos de la toponimia tengan su origen en el agua, según la tesis del P. Martino, por lo que buscarle a Omaña un origen hidronímico parece lo más sensato, mientras no se pueda aportar una teoría más creíble.



(Parte de lo escrito está recogido en mi libro El habla tradicional de la Omaña Baja, editorial Lobo Sapiens) .

Al hilo de lo expuesto van las cuartetas de romance que siguen:


Pozo del Piélago, río Omaña, en Trascastro de Luna. MAR


Me llamo Omaña, me llamo agua

Porque aguas abundantes
me regalaron los cielos
no entiendo bien la  manía
de bajarme a los infiernos.

Dejad en paz a los manes
y a los hombres endiosados
que no hay origen más bello
que del agua haber manado.

De agua procede mi nombre,
de  agua que forma ríos
y tiñe verdes de vida
los valles y el caserío.

De aguas muy cristalinas
que  bien reflejan el cielo
y acogen verdes y azules,
abrazados  en   su seno.

Por mi tierra corren ríos
por valles y por vallinas
que entonan bellas canciones
con sus aguas saltarinas.

Otros pueblos me recuerdan,
pues en ellos soy nombrada:
Omañón y La Omañuela,
que también se llaman agua.

Y por si quedaba duda,
al iniciar la ribera,
las  Omañas  también hablan
de unos ríos que se mezclan.

Y orgullosa yo me siento
de   aguas tan  frescas y finas,
ellas  son mi fiel espejo
y la razón de mi vida.

Por eso Omaña me llamo,
aqua mania  fui parida,
y de las aguas del río
nací  fresca y tan guapina.

Omañeses, presumid
de  los ríos   que me riegan
y  llevan vuestros sentires
hasta el confín de la tierra.

Os abraza
Omaña

Río Omaña, en Paladín. MAR


©  M. Álvarez Rodríguez











sábado, 30 de noviembre de 2019

Romance a la EÑE





Te escondes entre las letras
misteriosa y pizpireta,
otras catorce grafías
te llevan la delantera.

Pero tú eres pintoresca
y te sales de la hilera,
porque no te asusta el mundo:
¡te lo pones por montera!

Te acicalas, te maquillas
y  te pones la peineta,
y segura de ti misma
organizas una fiesta.

Celebras ser española
y tañer las castañuelas,
y bailar sobre teclados
que un día  te dieron penas.

Prestas nombre a  festivales,
que llaman a los poetas,
y el Instituto Cervantes
te  agita como su enseña.

Eres emblema de España,
que te lleva entre sus letras,
y con sonido nasal
le añades voz y solera.

Tienes hermanas gemelas
en los ecos de  otras lenguas,
mas tu aspecto es singular
y tu figura discreta.

No salgas del alfabeto,
que nos dejas sin vivencias,
porque necesitan  eñes
para hacerse verdaderas.

Nos faltarían castañas,
las del Bierzo y  extremeñas,
pues el lugar  y el producto
necesitan tu presencia.

Y añoranzas de    niñez,
quizá de  ñoñas muñecas,
que educaron nuestros sueños
en  sensaciones maternas.

¿Cómo escribir las palabras
curiosas por su rareza,
por ejemplo, ñiquiñaque,
o,  simplemente, pequeña?

Nos faltaría cariño
y caricias hogareñas
y las hazañas de héroes
y las enseñanzas nuevas,

y los vestidos añiles,
que  miriñaques no llevan,
y  zapatillas de paño
que buscan unas madreñas.

Te necesitamos, eñe,
queremos tu pervivencia:
eñe de coño y de coña, 
eñe de guiño y de peña,

eñe de niña   y pestaña,
eñe de moño  y cigüeña,
eñe de montaña y piña,
eñe de teñir y aceña,

eñe de viña y de braña,
ene de pañal y leña,
eñe de caño  y campiña,
eñe de  morriña añeja…

Sin olvidar gentilicios:
madrileño, cacereña,
logroñés y tinerfeño,
coruñés y malagueña…

También  el leonés  siente
por ti, eñe, la querencia:
tiene ñalgas y ñegrales,
tiene ñisgo y ñorabuena...


Mántente siempre ahí firme,
clama mi voz  pedigüeña,
y sigue marcando el ritmo
con zanfoña y pandereta.
 
Lanza al mundo una sonrisa,
con tu carita risueña,
y mantén la resistencia
que has llevado por bandera.

Con  la  virgulilla al viento
y el futuro que te espera
presumes  hoy de   española,
que es tu esencia más señera.

Mientras lo español exista
tu vida será halagüeña:
eres parte de su sangre,
eres su santo y su seña.

Logotipo del Instituto Cervantes
Palabras leonesas:

ñalgas: nalgas
ñegrales: negrales, moratones 
ñisgo: bizco
ñorabuena: enhorabuena

                

¡Viva la eñe, leñe!  





viernes, 1 de noviembre de 2019

Las flores del recuerdo


A la memoria de mis padres...




En el mudo camposanto,
hoy cobra voz el silencio.

Allí quedaron los cuerpos,
las almas de allí partieron,
para anidar en la mente
de aquellos que los quisieron.

San Pedro bendice el campo,
con las lágrimas del duelo,
gota  a gota convertidas,
en un río de recuerdos.

Agua sonora de vida,
que suena a rumor eterno.
A los pies de la vallina,
la memoria se hace eco.

Y el eco retumba y vuela
por los valles y los cerros,
y proclama esa memoria
más allá del cementerio...

Cementerio viejo de Paladín, situado en los restos de una antigua iglesia dedicada a San Pedro


Cementerio nuevo, unido al antiguo


El cementerio de Paladín (León), donde están enterrados mis padres, está situado al pie de la vallina de san Pedro.

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La Recolusa de Mar por Margarita Alvarez se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.