domingo, 2 de junio de 2013


BUSILIS DEL CASTELLANO (IV)
                
                MÁS REDUNDANCIAS…

    En un artículo anterior sobre redundancias (repeticiones innecesarias) del  castellano  se recogían unos cuantos ejemplos frecuentes en la lengua coloquial. En dicho artículo  se explicaba qué es una redundancia y por qué se produce, y también la diferencia entre redundancia y pleonasmo


    Se añaden ahora a aquella  lista unas cuantas  redundancias más, recogidas en los últimos meses. 
    Se comentan brevemente a continuación.


 Antecedentes previos. Antecedente es la acción, dicho o circunstancia que sirve para comprender o valorar hechos posteriores. Eso implica que un antecedente siempre es algo previo a otra acción posterior.
Asomarse al exterior. Asomarse es sacar o mostrar algo por una abertura. Solo podríamos asomarnos al interior de una persona de forma metafórica.
Autoridad pública. Autoridad es la persona que ejerce  el poder de forma pública.
Chico joven. Chico significa  persona de edad poco avanzada, por tanto, joven.
Colofón final. Colofón  ya indica remate o final de un proceso.
Deambular sin rumbo. Deambular significa caminar sin dirección determinada, o sea, caminar sin rumbo.
Doblar las campanas a muerto. Una de las acepciones del verbo doblar es tocar las campanas a muerto. Si “doblamos” y lo hacemos “a muerto” repetimos dos veces la idea de anunciar una muerte, vendría a ser algo así como  re-doblar, que sería tanto como hacer redobles de tambor para anunciar o celebrar la muerte de alguien.
Edad longeva. El adjetivo ya indica de larga edad, es decir, que lleva implícito el término edad.
Erradicar totalmente. Arrancar de raíz implica erradicar totalmente.
Exultante de alegría. Exultante significa que muestra gran alegría.
Guardia de seguridad. Guardia es aquella persona  que defiende  la seguridad de algo o de alguien
Hemorragia de sangre. Una hemorragia es un flujo de sangre.
Hijo primogénito. Se dice del hijo que nace el primero. La propia etimología de la palabra alude a ese significado: primo (primero) y genito (que nace).
Hipotético supuesto. Supuesto es suposición o hipótesis, por eso, todo supuesto es algo hipotético.
Hueco vacío. Un hueco es algo que tiene vacío interior
Insistir repetidamente. Insistir lleva implícito el concepto de repetición.
Kilos de peso. El peso en este país se mide por kilos, por tanto, no añade nada  el añadir la palabra peso.
La ley actualmente en vigor. Lo que está en vigor implica que está de actualidad.
Macedonia de frutas. La palabra macedonia significa ya ensalada de frutas.
Mercenario a sueldo. Mercenario significa que  alguien percibe un salario por su trabajo o una paga por sus servicios.
Multa económica. Sanción administrativa o penal que consiste en la obligación de pagar una cantidad determinada de dinero.
Nueva iniciativa. Toda iniciativa es algo nuevo, pues es lo que da principio a algo.
Opción alternativa. Opción es cada una de las cosas a las que se puede optar.  Alternativa es una opción que se puede elegir entre varias que se plantean. Tenemos, pues, repetida la misma idea.
Opinión personal. Opinión  implica juicio personal sobre algo que se puede cuestionar.
Optimizar al máximo.Optimizar es  buscar la mejor manera de conseguir algo. Quizá alguno piense que hay algo mejor que “la mejor manera”…, de ahí lo de “máximo”.
Palpitante actualidad. Palpitante significa que está vivo o de actualidad. Bastaría hablar de lo que está palpitante o de la actualidad.
Parte integrante. Una parte es algo integrante de un todo.
Partitura musical. Partitura es el texto de una composición musical.
Peligro potencial. Peligro es riesgo o contingencia inminente. Potencial implica que puede suceder o existir.
Peluca postiza. Toda peluca es una caballera postiza.
Prensa escrita. Prensa es el conjunto de publicaciones  periódicas, por tanto, se refiere a textos escritos.
Protocolo previo. Plan escrito y detallado para llevar a cabo una actividad posterior.
Proyectos de futuro. Proyecto es  el pensamiento que se tiene de ejecutar algo en el futuro
Puño cerrado. Se llama puño a la mano cerrada, por tanto, el puño no puede estar abierto.
Repetir de nuevo. Repetir implica hacer algo de nuevo.
Reservas por adelantado. Reservar es guardar algo para el futuro.
Rodeado por todas partes. Rodear es poner algo en torno a otra cosa, por tanto, si no está rodeado por todas las partes, no está rodeado.
Tarifas de precios. Una tarifa es una tabla de precios.
Testigo presencial. El testigo es una persona que presencia o tiene conocimiento de algo.
Treinta años de edad. Sobra la palabra edad seguida de años cuando se refiere a la edad de una persona, porque no añade ningún significado que no contengan las palabras anteriores:
Túnel subterráneo. No existe túnel que no sea  un paso  subterráneo.
Volver a recuperar. Recuperar es volver a tomar lo que antes se tenía.
Volver a reiterar. Volver a decir o hacer algo.

   Seguramente podamos seguir recogiendo redundancias, y no solo en la lengua coloquial, sino también en el lenguaje periodístico, oral y escrito, porque, a pesar de que la lengua, en general, tiende a la economía lingüística, hay hablantes a los que les gusta "volver a reiterar"...

martes, 16 de abril de 2013

PRIMAVERA OMAÑESA

             DE COLORES, OLORES Y MELODÍAS...
             
                                   Salid a encontrarla
               por esos caminos.
               ¡Va loca de soles
               y loca de trinos!          
                                            
                                     Gabriela Mistral


Y la encontramos, en todo su esplendor, por esos caminos de Omaña (León).

Riberas del río Omaña, en La Utrera.
                          
La primavera hace revivir la naturaleza, que ha estado dormida durante los largos meses de invierno. Con ella renace la vida de los omañeses. En primavera la gente se pone al solín en las abrigadas, pero el tiempo engaña y a veces vienen marzadas o marzo mayea y mayo marcea. Son frecuentes los días en los que llegan aún los turbones de nieve. Marzo y abril presentan la cara del resto del año: abril y mayo, las llaves del año.

En abril suele llover de forma abundante. Lo refleja bien el refranero: El buen amigo y el buen abril, uno entre mil. No hay abril que no sea vil. En abril, aguas mil. En general, se agradece la lluvia primaveral siempre que sea antes de San Juan, porque la lluvia por San Juan quita vino y no da pan. Es frecuente que en los días lluviosos la lluvia levante a mediodía, si no es así, cuando llueve a mediodía, agua para todo el día. Cuando el cielo está empedrao anuncia agua: Cielo empedrao, suelo mojao. Poco a poco la temperatura se va haciendo más agradable: En marzo a pie descalzo y en abril, pierna y pernil, pero frecuentemente la mejoría es engañosa, pues hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo. Se dice por la zona que no se debe tomar el sol con la cabeza descubierta en los meses cuyo nombre lleva la letra erre, porque ese sol produce catarro.

 Los pájaros pueblan árboles y prados: lavanderas, relinchones, mierlos, cucos o cuquiellos, bubillas, forines, verderones, pardales… Y cerca de las casas, bajo aleros y en corrales, anidan las golondrinas, que son aves especialmente queridas y respetadas.




La primavera es tardía en Omaña, pero, copiando las palabras de Antonio Machado, ¡es tan bella y dulce cuando llega! Las violetas son las flores más madrugadoras y, con su cabeza inclinada y su aspecto humilde e insignificante, perfuman los bordes de los caminos. 




Las cerzales relucen en medio de los prados por su copa algodonada, que anuncia las cerezas que, como arracadas rojas,  colgarán de sus ramas en verano. A veces ese manto blanco se ve bruscamente teñido de marrón por alguna fuerte pelona tardía. Pronto, los perales, también cubiertos de flores  blancas, les toman el relevo. 


Un manzanal en flor

 Y sus compañeros,   los manzanales, para no ser menos, se tiñen también  de  un blanco sonrosado. 


La alfombra verde de los prados se decora con narcisos, margaritas y otras flores  que dibujan arabescos que van del    blanco al amarillo. Los montes se cubren de un manto multicolor. El cantiueso y el tomillo aportan el aroma primaveral. 


Es en mayo y junio cuando la primavera se muestra en todo su esplendor, pues por santa Cruz el monte reluz: el tomillo, la escoba y la urz. Las  ramas poco  exuberantes de  las urces   se conviertan ahora en  espléndidas galanas  que se maquillan, de  blanco y amarillo, las llamadas albares, y de tonos rosáceos, las cabriteñas. Las tiesas escobas, los peornos, las argomas y carqueisas también se engalanan y se convierten en grandas manchas amarillas que junto con las urces tapizan el monte: sus chanas, sus cuetos, sus vallinas y valles, sus solanas y avesedos.


El Canto Fincado (Carrizal de Luna)



El río  corre todavía caudaloso, porque si ha nevado mucho en invierno, o ha llovido mucho en primavera, como ha ocurrido este año,  vien crecido, y a su orillas despiertan muy lentamente los chopos y los alisos.




Río Omaña  desde el puente viejo del Piélago (30/3/2013)
            
Cerca de los núcleos urbanos, las zarzas y los espinos también cambian sus espinas por flores y a las puertas de las casas, allá por el meses de mayo y junio, empiezan a florecer los rosales.








El verano, que se va acercando de forma sosegada, aún se hará esperar, pero, mientras, los omañeses aguzan sus sentidos para disfrutar plenamente de los olores, los colores y las melodías que emanan de esta naturaleza primaveral, que  son un auténtico deleite  para los sentidos…


Una parte del texto procede del libro El habla tradicional de la Omaña Baja de Margarita Álvarez Rodríguez

Nota: El Canto Fincado, según estudio de Adolfo Díez Muñiz, doctor en  Geografía  e Historia, y natural de Carrizal de Luna, es un monumento megalítico ("El menhir de Carrizal", artículo publicado en la revista  De Omaña, nº 1)

miércoles, 20 de marzo de 2013

SALUDANDO A LA PRIMAVERA


21 DE MARZO: DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA Y DÍA MUNDIAL DEL ÁRBOL

La poesía  es  la música de nuestro paisaje interior. La poesía nos hace captar la belleza del mundo que nos rodea, nos sirve de cauce para expresar nuestros sentimientos y nos sirve de puente para confluir con otras personas a través de la palabra.

¿Y qué mejor fusión que poesía y naturaleza? Ya decía Lorca: La poesía es el médium de la naturaleza /que expresa su grandeza por medio de palabras. Los árboles son  los centinelas de la naturaleza.  
  Los hay arrogantes y majestuosos por su porte, árboles que  miran el mundo desde arriba, como la sucuoya que puede medir hasta 100 m. y vivir más de 2000 años.  Los hay esbeltos, como los chopos, que  tiñen de verde  las  riberas de nuestros ríos y  que se visten con traje dorado en otoño. 
       Dulce chopo, / dulce chopo, / te has puesto /  de oro. (Lorca)
    Los hay simbólicos, como el laurel, o elegantes, como el ciprés, que mira al cielo y que es símbolo de vida espiritual..

       Enhiesto surtidor de sombra y sueño / que       acongojas el cielo con tu lanza. (G. Diego)


Los hay cercanos, plantados y mimados por la mano humana, y que nos aportan dulces recompensas, árboles que se adornan de flores multicolores y suave perfume  en primavera y que luego se  engalanan con sus frutos a modo de  joyas multicolores.
                                                                                                           

¡Gloria de los huertos, árbol limonero, / que enciendes los frutos de pálido oro…! 
(A. Machado)


Hay árboles que pasan desapercibidos, que no son esbeltos, que no se adornan con colores especiales en primavera o verano, pero que están  ahí a nuestro lado: nos dan su sombra, que invita al  descanso o a la plácida conversación; nos dan sus frutos, que saboreamos con delicia; nos dan su madera… y  generan  el oxígeno que permite que siga la vida… Son árboles que crecen de forma silenciosa,  a veces en tierras pobres, en lugares inaccesibles,  pero siempre fuertes y robustos.


Siempre firme, siempre igual, / impasible, casta y buena, / ¡oh tú, robusta y serena, / eterna encina rural! A. Machado

Estos árboles son como esas personas que están a nuestro alrededor y nos pasan desapercibidas, personas  que nos aportan su apoyo y comprensión, su trabajo silencioso, que hace posible el nuestro. Son la leña que mantiene vivo nuestro fuego interior o el dulce fruto que nos ayuda a superar las amarguras. Son como la higuera de este emotivo poema de Juana de Ibarbourou, en el que va mi homenaje primaveral  AL ÁRBOL Y  A LA POESÍA:



Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises,
yo le tengo piedad a la higuera.


En mi quinta hay cien árboles bellos:
ciruelos redondos, 
limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.

En las primaveras,
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera.

Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos que nunca
de apretados capullos se visten...

Por eso,
cada vez que yo paso a su lado,
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
-Es la higuera el más bello
de los árboles en el huerto.

Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!

Y tal vez a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo, le cuente:
-Hoy a mi me dijeron hermosa.




 21 de marzo de 2013

sábado, 9 de marzo de 2013

Lenguaje deportivo y violencia



                    En clave de epopeya...

En este artículo se va a hacer un  análisis sobre el carácter  violento que adopta el lenguaje del deporte y, más específicamente, el que aparece en las crónicas deportivas relacionado con el fútbol. Un lenguaje bélico y violento que hace a veces olvidar la nobleza del deporte y nos hace partícipes de sentimientos y actitudes más bien antideportivos, que no parece que puedan  fomentar la paz y la  tolerancia.  Bastaría observar cómo proliferan en ese lenguaje las palabras que sugieren dureza por la reiteración del sonido fuerte –rr- (regate, rapidez, recorte, rechace,  irrumpe, aferra, barrera, rompedor, retaguardia, rival…) o por terminar por los sufijos aumentativos  –ón o -azo (patadón, cañonazo…) que dan  sensación de fuerza y agresividad. El léxico y las frases hechas relacionadas con lo bélico y violento se prodigan en periodismo deportivo. Podríamos crear una pequeña crónica ficticia con palabras sacadas de crónicas reales para darnos cuenta de lo expuesto. 

Ahí va la crónica:


Los jugadores van a salir al campo de batalla con todas las baterías para dar la guerra hasta el final. Las espadas están en alto antes del partido Los jugadores salen a muerte, dispuestos a  matarse entre sí. El delantero centro, en la primera jugada, desentierra el hacha de guerra, hace una incursión, irrumpe con rapidez  y fusila al portero. De un patadón,  le lanza un cañonazo, como si de  su bota saliera un obús o un chupinazo. Este jugador  da letales zarpazos, necesita tener pegada para hacer el pase de la muerte y entrar en el área enemiga, como un buen artillero.  Otros  jugadores disparan repetidamente a puerta, lanzan latigazos a la red. La  delantera  es agresiva. Se necesita un jugador que catapulte a nuestro equipo, porque el rival en pugna es de armas tomar. Los jugadores sacan su   instinto asesino, pero no descuidan la retaguardia por lo que  realizan un repliegue de líneas. La mejor defensa es siempre un buen ataque

El entrenador arenga a su equipo, le da consignas. El equipo está presidido por un capitán, que hace regates rápidos para romper la barrera. Cuando algún jugador está cansado, se busca un hombre de refresco. Los defensas deben ser baluarte o escudo defensivo porque está en liza el honor del club. El ariete lanza latigazos  estacazos, trallazos, zurdazos que revientan la red. El ataque pone cerco a la portería contraria y se rompe la retaguardia del rival. El equipo de casa, que juega en su feudo y que aspiraba arrasar, vence la contienda, después de pelear sin rendición, pues el partido no fue  una marcha militar. El gol conseguido en la pena máxima será el resultado que campeará en el marcador. Pero se termina  el partido con varias bajas,  porque los equipos se dieron de tortas, y  árbitro permitió un juego agresivo al rival.  Al final, con la Champions a la vista, se produce un armisticio. 

El léxico de carácter bélico no se agota en el recogido más arriba, pues también hay que añadir que los jugadores militan en equipos, se integran en sus filas y la batalla a veces es un combate naval en que participan escuadras, por eso,  se van a pique, naufragan… Y para que el acontecimiento sea más épico, emulan a Julio  César, forman parte de legiones y se pasean por la historia así: La Rosaleda era un Rubicón para el Barcelona, o  por la literatura de la epopeya clásica:   Simao probó las carreras homéricas y dio cabezazo imperial a la salida de un córner.

Otras veces modernizan el arte de la guerra y, de los mandobles de  espadas, pasan a los morteros, las baterías, los fusiles y a sofisticación bélica de los misiles. Y así, de las legiones, se ha  pasado a tropas cargadas de reclutas. Los jugadores se convierten en peleones  héroes marciales y símbolos imprescindibles de la patria a la que  entregan  su valor hasta límites de epopeya. Pero su valor parece escaso si no se comparan con animales agresivos: los once leones  se batieron y dieron la guerra hasta el final. "Los madridistas, en cambio, estaban  encantados en su guarida".

Si lo anterior nos parece exagerado, a la hora de  insistir en el carácter violento y la fiereza del lenguaje deportivo, bastaría reproducir algunos titulares o expresiones que se han publicado recientemente: El Rayo se come al Betis. El Valencia mata al Deportivo en la orilla… El Madrid golpea de  nuevo. El Barça tocaba sin avanzar y su rival plantaba dos líneas militares por delante de su área. El Madrid manda al  Barça a urgencias. Para el Madrid es una semana de rearme emotivo… 


Y la lista se podría alargar mucho más. A veces  los comentaristas justifican abiertamente la actitud del agresor y lo disculpan con frases  como esta: Ha tenido que hacer una falta, no ha habido más remedio que derribarle”.

Visto el lenguaje periodístico del mundo del deporte, y especialmente del fútbol, habría que preguntarse qué diferencia hay entre las crónicas deportivas y  narrar una guerra en la que los vencedores se dedican a asolar  sin miramientos a una población.  Es evidente que  estamos ante un lenguaje muy agresivo,  dirigido a un público  mayoritariamente de varones. Es verdad que es un lenguaje metafórico y que hay que reconocerle a ese lenguaje su creatividad lingüística (en otro momento se puede hacer un análisis de esa faceta), pero hay que tener en cuenta  que el lenguaje no solo es el cauce del pensamiento, sino que con frecuencia se convierte en la sustancia del mismo. ¿Por qué tanta obsesión por usar imágenes violentas?

Si resulta   preocupante que los periodistas deportivos abusen de este lenguaje violento, no lo es menos que consideren también a los aficionados parte de ese engranaje militar. Bien significativa es esta cita de una crónica reciente: "La perversión es que la mayoría del público, en gran parte militarizado, perdona cualquier estrategia, por cicatera que sea, y abuchea al equipo contrario por no atacar con más ansia”. 

Debemos hacer deporte para mantener el cuerpo sano, pero no a costa de  llenar nuestra mente de tensión y agresividad. Recordamos  la famosa frase de Juvenal: “(Orandum est ut sit) mens sana in corpore sano”, en el sentido  original, el  de la necesidad de un espíritu equilibrado y pacífico  en un cuerpo equilibrado. ¡Ojalá el deporte haga realidad ese equilibrio! Porque en la palabra sosegada tiene la violencia su peor enemigo.

viernes, 1 de marzo de 2013

DE COLORIDO LEONÉS

CANTOS DE BODA (recogidos en Paladín, Omaña -León-)



En el portal de la iglesia
cuatro claveles floridos,
son los señores novios
y los señores padrinos.
Al señor cura de hoy
salud le deseamos,
para casar las solteras
que en este pueblo quedamos.
Nos vamos a dar la vuelta
con muchísima alegría
despidiéndonos del templo
de Jesús y de María.
Al revolver la esquina 
y al revolver el escalón
ya se ven los palacios
del galán que se casó.
Boda de Ireneo y Patro (1952)

Está calle está regada
y esta noche no ha llovido
la ha regado la novia
con lágrimas y suspiros.
El señor novio de hoy
gran sentimiento ha causado
que ha dejado a sus padres
y a sus hermanos llorando.



“Cuando acababa la ceremonia, después de los trámites de rigor, los novios salían de la iglesia bajo un arco de flores y los invitados mostraban su alegría con cánticos, aplausos… Se lanzaban los voladores, que producían gran estruendo, acompañados de la música de instrumentos populares o de los redoblantes o tamborileros. Se solía invitar a todos los asistentes a la misa, aunque no fueran invitados a la boda, a la pitanza, que consistía en la distribución de vino y pastas.

Y en medio de la algazara se entonaban canciones de tono festivo y a veces humorístico, dedicadas a los novios”.             Del libro “El habla tradicional de la Omaña Baja”

 

Boda de su hija Teresa, bajo el tradicional arco
que se hacía a los novios omañeses (1985)
























PARA EL NOVIO

 Despídete, gocho pinto,
de la pila de tu padre,
que esta es la última vez
que de soltero la lambes.
 
PARA LA NOVIA

 Casada, ya estás casada,
ya te echaron la jimostra,
ya no te vas a los trigos
ni aunque te pique la mosca.


Estos cantos de boda han sido recogidos de la voz de Adoración Álvarez (hermana de Ireneo y tía de Teresa),  fallecida hace pocos meses.





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La Recolusa de Mar por Margarita Alvarez se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.