lunes, 13 de enero de 2020

¿Reyes que traen regalos o que los echan?







La lengua está en  un proceso de evolución permanente.  Los cambios van modificando los idiomas y creando variaciones que, a  la larga, derivan en dialectos o en otras lenguas. Un uso  que se generaliza en un momento determinado puede terminar convirtiéndose en algo permanente o  ser una moda pasajera que más tarde desaparece. Eso ocurrió hace años con el anglicismo blue jeans, para referirse  a los pantalones vaqueros. Incluso la RAE lo introdujo en el Diccionario en la forma jean. Cuando parecía que esa palabra se iba a incorporar al idioma de manera generalizada fue sustituida por el término pantalones vaqueros y, posteriormente, por el adjetivo nominalizado vaqueros, que ha sido, finalmente, la forma  que ganó la batalla.

Eso no significa que cuando estamos observando los primeros pasos de  algunos de esos cambios lingüísticos  las formas resultantes no nos resulten chocantes. Este hecho me lleva a comentar  aquí la sustitución de verbos que se está produciendo en  una expresión  que, desde hace mucho tiempo, tenía su forma consolidada en el idioma: traer(me) algo los Reyes. En el mundo urbano la expresión “me lo han traído los Reyes”, se sustituye. de forma cada vez más frecuente, por me lo han echado los Reyes. Y no tienen  el mismo significado denotativo ni connotativo uno y otro verbo.

Traer es conducir algo al lugar donde se habla. Echar es  despedir de sí algo,  hacer que algo vaya a parar a alguna parte dándole impulso. Los Reyes nos traían un regalo, porque venían con el presente hacia nosotros, haciendo un largo camino desde Oriente. Y desde el punto de vista subjetivo, el que alguien nos traiga algo, cuando va a un lugar, tiene un valor afectivo. Los Reyes  nos traen regalos porque son seres que piensan en nosotros y se esfuerzan por agradarnos. Por otro lado, si nosotros pedimos regalos parece la respuesta lógica a pedir es dar o traerAhora solo nos echan el regalo (¿en el zapato?). Nos lo  arrojan,  no sabemos si desde cerca o desde lejos, como si fuera un movimiento rápido y mecánico, como si fueran meros repartidores de paquetería.  Quizá como un comportamiento propio de una sociedad de consumo y de prisas. Tal vez sea porque estos  reyes modernos también compran en Amazon.

El verbo echar siempre ha tenido  amplio uso  en nuestro idioma: echar agua a una planta, echar gasolina al coche, echar sal en la comida, echar jabón en la lavadora, echar de comer a un animal, echar a un alumno de clase… Echar de comer aparte... Ya va bien servido,  no es necesario  que ampliemos más su significado.

Pero  parece que este verbo puede, efectivamente,  terminar echando al verbo traer, de esa costumbre tan arraigada en España de regalar algo por Reyes, pues en el mundo urbano y entre la juventud la preferencia por la forma moderna echar algo los Reyes es clara. A mí, personalmente, me gusta mucho más la idea de que alguien, (un familiar, un amigo, los Reyes…) me traiga algo de un lugar,  que me lo entregue  y que, a ser posible, lo deposite en mis manos…  Que le pueda dar las gracias. Me parece que tiene un componente más humano.

Una, que es tradicional, tiene sus preferencias… Y, en cualquier caso, para echar regalos primero hay que traerlos, ¿o no?


(La tarjeta que ilustra el artículo es diseño de mi antiguo alumno, hoy amigo, Raúl de Diego).

2 comentarios:

  1. Muy bueno. Ya te contaré una faena que me paso en Lima hace muchos años
    CARLOS JUNQUERA

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    1. Gracias, Carlos. Hasta les podemos permitir a los Reyes que nos "echen"regalos, siempre que no nos echen de comer aparte...

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La Recolusa de Mar por Margarita Alvarez se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.